En el marco de la celebración del 52º Congreso Nacional de la Academia Española de Dermatología y Venereología (AEDV), la mayor cita de la especialidad en España, expertos en el campo de la Dermatología han organizado la reunión, “Grupo de Académicos Eméritos de la AEDV”, en el que se han entregado los reconocimientos y diplomas conmemorativos a los Académicos Eméritos del año; quienes afrontan una nueva etapa tras retirarse de su profesión. En este sentido, se han compartido una serie de aspectos claves, tanto de índole económica, social o emocional, que se deben tener en cuenta para afrontar la jubilación.
La representante de Eméritos de la AEDV, Aurora Guerra Tapia, ha recordado que el proceso de jubilarse no supone una despedida, sino dar la bienvenida a una “nueva etapa” en la que los dermatólogos tienen la oportunidad de compartir su experiencia a las nuevas generaciones; además de poder desarrollar otras facetas, tales como la divulgación, así como la oportunidad de colaborar con otras instituciones o desarrollar su faceta más artística. A modo de ejemplo, ha presentado los casos de grandes autores como José Saramago o el recientemente fallecido, Mario Vargas Llosa, quienes no dejaron de escribir y de publicar nuevas obras sin importar sus años.
Por su parte, la dermatóloga emérita, Lola Bou Camps, ha compartido su propia experiencia personal en ese proceso de aceptar y afrontar la jubilación. En particular, ha recomendado reservarse entre seis y doces meses para gestionar este proceso. Asimismo, ha recordado la importancia de apoyarse en la experiencia de otros profesionales que ya hayan recorrido este camino; sin olvidar cuestiones económicas como posibles indemnizaciones.
En lo que respecta a los pacientes, la facultativa ha incidido en la necesidad de avisarles con la antelación suficiente, redirigirlos adecuadamente hacia otros profesionales o cómo gestionar sus recetas. Por último, ha apuntado otras consideraciones de índole burocrático, como la gestión de facturas o el propio local (y las opciones disponibles en cuanto a su alquiler o venta); sin olvidar la obligatoriedad legal de la guarda y custodia de las historias clínicas de los pacientes durante un tiempo determinado.
A modo de cierre, ha señalado que se debe pensar en la jubilación como un premio, si bien hay que prepararse tanto a nivel mental como emocional para afrontar esta nueva etapa. A título personal, ha aconsejado la idoneidad de establecer nuevas rutinas, cuidar la salud física y emocional, socializar y de establecer objetivos concretos.
Los reconocimientos y diplomas conmemorativos se han entregado a Dña. Isabel Betlloch Mas; D. Javier Hernández Santana; D. Rafael Llamas Martín; Dña. Maria José López Redondo; D. Juan Peris Martí; Dña. Ana Pitarch Archelós; Dña. Cristina Schoendorff Ortega; Dña. Dolors Soler Arbussa; Dña. Anna Tuneu Valls; D. Rafael Ibáñez Ramon y Dña. María Jesús Gil.


