Simposio Un recorrido de 360º por lo último en Onicología

Importantes novedades en el manejo de la patología ungueal, tanto a nivel de clínica e histología como de diagnóstico y tratamiento.

Un simposio coordinado por las doctoras Lourdes Navarro Campoamor (con consulta privada en Madrid) y Esther Jiménez Blázquez (del Hospital Universitario de Guadalajara) ha servido para realizar una puesta al día de lo último de la patología ungueal: en clínica, histología, diagnóstico y tratamiento.

Las novedades
En clínica, “hay nuevas propuestas de estadios en la retroniquia, las onicomicosis continúan siendo protagonistas (con mejoras en el diagnóstico y tratamiento) y hay un mayor interés en el control y seguimiento de los onicopapilomas”, destaca la Dra. Lourdes Navarro, quien también apunta que “se continúa destacando la utilidad del clipping ante la sospecha diagnóstica de determinadas patologías inflamatorias, infecciosas y tumorales de las uñas, y la inmunohistoquimica en las lesiones melánicas ungueales”.

En terapéutica, este simposio ha puesto de relieve que el minoxidil está de moda hasta para las uñas, y tanto la cirugía convencional (en las enfermedades inflamatorias de la uña) como la cirugía de Mohs (en patología tumoral) cada vez están más consolidadas.

A pesar de estos avances, también se advierten de algunos peligros, sobre todo por modas o malos hábitos. Según admite la Dra. Navarro, “el mundo de la estética ungueal mueve miles de millones de euros al año, por lo que es difícil poder controlarlo, lo que supone una desventaja por el importante incremento de la sensibilización a acrilatos”. Así, se sabe que el uso repetitivo e indiscriminado de uñas gel, uñas de porcelana, etc., además de debilitar la lámina ungueal, puede producir alteraciones que simulan patologías inflamatorias específicas de la piel y enmascarar el diagnóstico de otras. “Un uso justo, equilibrado y con conocimiento de la técnica evitaría muchas de estos problemas”, asegura esta experta.

Además, se insiste en el escaso reconocimiento y atención que se le presta socialmente a las patologías ungueales. “No se le concede la importancia que tiene, sobre todo de cara al futuro; no olvidemos que los acrilatos son materiales que se utilizan para la fabricación de numerosos dispositivos médicos y en otros sectores industriales”, denuncia Lourdes Navarro.

Lo que más preocupa
Las patologías ungueales más frecuentes son la onicomicosis y las distrofias ungueales secundarias a alteraciones mecánicas y estructurales que acompañan al paso del tiempo. Las más preocupantes siguen siendo el liquen plano, por la mala respuesta al tratamiento y las frecuentes recidivas, y, sobre todo, las melanoniquias, por la dificultad de una valoración correcta tanto clínica como histológica y el retraso en el diagnóstico.
Las uñas tienen una gran importancia funcional y estética, y aportan información no solo local si no general del estado de la persona. Aún más, pueden revelar y ayudar a realizar el diagnóstico de enfermedades congénitas, sistémicas y tumorales. Por ello, “como dermatólogos deberíamos de explorarlas siempre”, recomienda la Dra. Lourdes Navarro, que recalca también que “la uña es un apéndice dinámico que interactúa con factores inflamatorios, infecciosos y estructurales; si todo esto lo tenemos en cuenta, podremos hacer un diagnóstico más acertado, un tratamiento más adecuado y conseguir mejores resultados a largo plazo”.

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