Cáncer cutáneo en poblaciones especiales: entre las dificultades y los progresos

Pacientes inmunodeprimidos, niños o ancianos deben superar dificultades adicionales cuando se enfrentan a un cáncer cutáneo. Un simposio ha revisado las peculiaridades que presentan estos casos, y las mejores opciones diagnósticas y terapéuticas.

Los doctores Alejandro Vilas Sueiro, del Complejo Hospitalario Universitario de Ferrol (A Coruña) e Irene Salgüero Fernández, del Hospital Universitario Puerta de Hierro (Majadahonda, Madrid), coordinaron ayer un simposio en el que se expusieron algunas de las características particulares que muestra el cáncer cutáneo en ciertas poblaciones, como los pacientes inmunodeprimidos, los niños y las personas de edad avanzada.

Trasplantados, un paciente de riesgo

Como pone de manifiesto el Dr. Alejandro Vilas, dermatólogo del Hospital Universitario de Ferrol, “no solo los pacientes que han estado expuestos a mayor cantidad de radiación solar durante su vida suelen tener una predisposición a desarrollar este tipo de tumores, también existen otras poblaciones que por edad o por estado inmunitario ven aumentadas las posibilidades de padecerlos”.

Los pacientes que han recibido algún trasplante de órgano tienen mayor riesgo de desarrollar cáncer

En particular, se sabe que los pacientes que han recibido algún trasplante de órgano tienen mayor riesgo de desarrollar cáncer, debido al empleo, durante un largo periodo de tiempo, de terapia inmunosupresora. Mientras que los tumores con mayor incidencia en la población general (pulmón, próstata o mama) no suelen experimentar incrementos en las personas receptoras de trasplante, sí lo hacen los carcinomas epidermoides de la piel, o de células escamosas, así como las neoplasias estrechamente vinculadas con infecciones víricas (linfomas no Hodgkin, carcinoma de cuello de útero, sarcoma de Kaposi, etc.).

La edad, un factor clave

La edad es otro de los factores a tener en cuenta a la hora de valorar la posible evolución de los tumores cutáneos. El melanoma en la infancia es muy poco frecuente, inferior al 1% de los casos, “y eso que los estudios que han evaluado este hecho en este periodo de la vida abarcan casi hasta la edad adulta, desde los 0 a los 18 años”, explica el Dr. Eduardo Nagore.

La edad, un factor a tener en cuenta para valorar la evolución de los tumores cutáneos

Sin embargo, en el anciano el melanoma es bastante frecuente, ya que la acumulación de años de vida conlleva una disminución de la respuesta inmunitaria. En edad avanzadas el melanoma se presenta sobre todo en la cabeza, el cuello y las zonas acrales (las manos y los pies).  Además, como la mayoría de casos se suelen diagnosticar en estadios ya avanzados, los pronósticos suelen ser mucho peores que para otros grupos de edad: los pacientes ancianos tienen más posibilidades de fallecer por melanoma que los jóvenes, con un incremento anual del 1,7%. Prueba de ello es que, mientras que los melanomas en el anciano suponen el 40% de los melanomas diagnosticados, acaban provocando el 60,2% de las muertes por la enfermedad.

Los pacientes ancianos tienen más posibilidades de fallecer por melanoma que los jóvenes

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *